FLORENTINO BLÁZQUEZ ENTONADO
Universidad de Extremadura, España
1. Introducción
La proliferación de ordenadores personales, unida al fenómeno de Internet, ha precipitado una serie de transformaciones sociales de gran alcance en nuestros días. Las comunicaciones electrónicas y las redes digitales están modificando nuestra forma de trabajar, así como nuestras comunicaciones interpersonales y
nuestro ocio. Parece que el impacto de la tecnología ha sido aún más profundo de lo esperado en el ámbito educativo, según defiende Colom (2006), y ha superado aquellas visiones pesimistas, como las de Illich y Reimer, que a finales de la década de los setenta pronosticaban la desaparición de la escuela. Sin embargo, estamos siendo testigos del inminente auge de los procesos de formación a distancia facilitados por la utilización de las ya no tan nuevas tecnologías de la información y comunicación.
En este panorama, la docencia virtual, conocida como e-learning, representa una nueva era en la educación a distancia. No hay duda de que en estos momentos su crecimiento es exponencial, especialmente en la educación universitaria, donde se cuenta ya con un número significativo de profesores que lo emplean para desarrollar y ampliar tanto su trabajo presencial como los programas que ofrecen a distancia. Sin embargo, el modelo tradicional de transmisión de información, que todavía domina en el sistema educativo, apenas ha cambiado. Por ello se hace necesario analizar esos nuevos escenarios educativos en el que profesores y estudiantes puedan aprender a moverse e intercambiar conocimientos en la línea de sistemas de aprendizajes flexibles, abiertos, a distancia y de acuerdo con los planteamientos pedagógicos de la autoformación. Es así como seremos capaces de superar la enseñanza sustentada en el modelo retórico dominante, mediante un modelo dialógico basado en la construcción del conocimiento (Cebrián y Daniel, 2008).
Aún estamos viviendo las primeras fases del e-learning, y tal y como señalan Benavides y Pedró (2007) se necesita mucha más investigación acerca de los nuevos modelos pedagógicos y de las condiciones bajo las cuales los profesores y los alumnos encuentran más incentivos en adoptar estrategias de e-learning, ya sea para la docencia o para el aprendizaje.
Estamos convencidos de que el e-learning puede apoyar el pensamiento innovador ofreciendo una comunicación ágil y multidireccional, que sirva al profesorado para asentar una cultura de colaboración y permitir que los centros universitarios sean espacios de relación y de intercomunicación, con las aulas abiertas al mundo, como nos posibilitan las redes. Porque el s. XXI brinda a los educadores un nuevo concepto del espacio, la comunicación y las relaciones humanas. A él han de tender, a nuestro juicio, las reformas necesarias, y desde este nuevo estilo de acción nos planteamos el sentido y la proyección de esta investigación.
TEXTO COMPLETO
FUENTE:
Revista Iberoamericana de Educación
ISSN: 1681-5653
n.º 50/2 – 15 de agosto de 2009
EDITA: Organización de Estados Iberoamericanos
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI)
ISSN: 1681-5653
n.º 50/2 – 15 de agosto de 2009
EDITA: Organización de Estados Iberoamericanos
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI)