Lima, 29 Diciembre 2009
1. Per cápita es una expresión en latín que significa por persona, por individuo.2. Este término se emplea en las ciencias sociales como un indicador de equidad o equivalencia, pues se parte del hecho que todos los seres humanos tenemos la misma base de igualdad de deberes y derechos.
3. Según la agencia americana de protección ambiental (EPA), el CO2 es un gas de efectos contaminantes que requiere ser regulado, es decir, que se causa un perjuicio o daño al ambiente al emitir ese gas. El mencionado gas está presente en casi todas las actividades humanas: como producto de la combustión, está presente en las actividades industriales, la generación de energía y el transporte, entre otros. El desarrollo occidental bajo los moldes de siglos pasados tiene relación directa y proporcional con la emisión del CO2, es decir con la emisión de gases dañinos al ambiente y la seguridad humana.
4. En la actualidad se aplica el indicador per cápita para determinar la medida en que los habitantes de los países industrializados o desarrollados han emitido o emiten el CO2 a la atmósfera. Esa acción dañina y perversa no puede servir de referente para los países en vías de desarrollo. Hacerlo es un acto de suicidio colectivo y de confusión.
5. Los países en vías de desarrollo tienen la autoridad moral para reclamar y exigir compensaciones, en la medida que no quieran hacer lo mismo que los países desarrollados para contaminar la atmosfera ya que hay tecnologías y medios disponibles para crecer y desarrollarse de manera limpia y moral, que los países desarrollados deben suministrar, por supuesto no de forma gratuita, pero sí de forma que no represente una carga en el corto plazo.
6. Todos los países tenemos la responsabilidad histórica de haber contribuido al calentamiento global en proporción a la deforestación realizada. La ciencia ha confirmado que la deforestación emite cantidades de CO2 y reduce la acción natural de los arboles de absorber este gas de la atmósfera.
7. Los países en vías de desarrollo buscan igualar los indicadores per cápita de los países desarrollados, pero no todo es bueno y agradable en la forma de comodidades, artefactos bienestar económico, también tienen indicadores de su lado feo y malo: per-cápita tienen un alto índice de asesinatos y violaciones, de enfermos de cáncer, de enfermos de sobre peso y colesterol… tratar de igualar esos índices es simplemente locura, mas bien deben utilizar la experiencia ajena para no repetir esto.
8. Utilicemos el indicador per cápita en su lado positivo, que signifique por ejemplo: cantidad per cápita de Kw de energías renovables producidas y consumidas, cantidad o porcentaje per cápita de reciclaje o área forestada per cápita…
9. La mejor manera de emplear per cápita podría ser aporte per cápita: que cada persona del planeta -somos ahora 6,000 millones- haga un aporte monetario simbólico, que podría ser 1 USD cada mes (esto equivale a 03.33 centavos USD por día) a un fondo para ser empleado en mitigación y adaptación del cambio climático causado por el CO2 en la atmósfera. De esta manera se conseguirían los 84,000 millones USD al año que faltan según el consenso mundial, para enfrentar los efectos del cambio climático estimados en 100B al año. La diferencia está disponible ya mismo, según lo comprometido por los países desarrollados. La distribución y administración de estos fondos, de manera transparente, tendría que estar en manos de la sociedad civil organizada, con presencia mayoritaria de los países menos desarrollados.
Valentin Bartra
INSTITUTO ANDINO AMAZONICO